lunes, 18 de febrero de 2019

Justicia, memoria y perdón


Estuve la semana pasada en Bogotá por un viaje de trabajo y tuve la oportunidad de visitar Fragmentos. Espacio de Arte y Memoria. Me llamaba la atención poderosamente conocer la experiencia, por el aprendizaje que podría significar para nosotros los venezolanos, que solemos hacer poco esfuerzo por apropiarnos de nuestra propia historia.

lunes, 13 de agosto de 2018

Más crisis, más desigualdad

(Imagen tomada de: https://steemit.com/spanish/@elisaul/la-desigualdad-social-en-en-venezuela-el-pais-con-mayor-reserva-de-petroleo)


Al describir la situación que atravesamos hoy debido a una crisis económica sin precedentes que combina hiperinflación, escasez y colapso de los servicios públicos, ya hemos sido alertados sobre la creciente desigualdad entre quienes cuentan con divisas para mantener su nivel de consumo y el resto de los venezolanos. Esta desigualdad es evidente, pero está lejos de ser la única resultante de la crisis.

lunes, 21 de agosto de 2017

La población venezolana y la crisis

El proyecto LAPOP-UCAB es fruto de un convenio con la Universidad de Vanderbilt y la nuestra a través del cual la UCAB es el socio local para la encuesta el Barómetro de Las Américas. El pasado mes de julio se hizo la presentación pública de los resultados de la Encuesta 2016/2017 y están disponibles en el siguiente enlace: http://democraciaennumeros.org/.

domingo, 5 de marzo de 2017

¿A quién le importa nuestra crisis social?


Hace un par de semanas se presentaron a la prensa los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) 2016, proyecto conjunto de la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela. Esta iniciativa de recoger información social básica sobre los hogares del país ante la ausencia de información oficial ya cuenta con tres encuestas desde 2014 hasta 2016 y en ellas se muestra un sistemático deterioro en los diversos indicadores de la situación social: aumento en la incidencia de pobreza, incremento de las familias que mantienen dietas insuficientes,  problemas de inasistencia escolar asociados a las crisis de servicios públicos y de alimentación, precarias condiciones laborales y disminución en el acceso a planes de aseguramiento en salud.

viernes, 25 de marzo de 2016

Venezuela en el Panorama Social 2015


Hace poco más de un año en este post nos preguntábamos sobre qué información sobre Venezuela aparecería en el Panorama Social de América Latina 2015. Ya en el informe de 2014 se registraba una disminución de la calidad de vida de los venezolanos al analizar la incidencia de pobreza, que había crecido entre 2012 y 2013.
A comienzos de 2015 nos preocupaba que la información sobre pobreza de ingresos había dejado de publicarse desde el segundo semestre de 2013 y ese panorama no ha cambiado desde entonces. Los académicos y el público en general de Venezuela no tiene acceso a un importante indicador de nuestra situación social. La noticia con el nuevo informe de CEPAL, es que los organismos multilaterales tampoco tienen acceso.
Aun sin considerar los efectos de la inflación y recesión de 2014-2015, Venezuela presenta un panorama muy preocupante en el contexto de la región. Seguimos sin contar con información oficial que nos permita estimar su efecto sobre las condiciones de vida de los venezolanos.
Pueden consultar aquí el Panorama Social de América Latina 2015.

lunes, 25 de enero de 2016

En emergencia (y a ciegas)



Esta semana la Asamblea Nacional tiene la tarea de revisar el decreto de emergencia económica elaborado por el Ejecutivo Nacional, puesto que tiene la atribución de aprobarlo. La grave situación salta a la vista: déficit externo causado por la caída en los precios del petróleo, más una importante crisis interna en producción, abastecimiento y caída del poder adquisitivo de la población causado por la inflación. La situación en ambos aspectos ha ido agravándose sin que se tomaran medidas para corregir los desequilibrios, aunque el gobierno contaba con amplia mayoría parlamentaria hasta hace solo unas semanas y, además, con una Ley Habilitante que permitía la toma de decisiones al Presidente sin tener que pasar por negociaciones y consensos.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Somos mayoría

Somos mayoría los que tenemos que inventar mil formar de aumentar los ingresos y disminuir los gastos para sobrevivir a una inflación que padecemos, aunque desconozcamos su magnitud oficial.
Somos mayoría quienes hacemos cola y ruleteamos por una larga lista de supermercados cuando toca nuestro número de cédula.
Somos mayoría los que sufrimos por la escasez de medicinas o pañales.
Somos mayoría las víctimas de la inseguridad en sus diversas manifestaciones.
Somos mayoría los perseguidos por un gobierno para el que represión es sinónimo de gobernar. Represión a algunos por su opinión política, a otros por vivir en zonas del país donde el pueblo debe ser “liberado”, luego de haber sido estos mismos sectores abandonados por el estado y entregados al hampa.
Somos mayoría quienes queremos vivir honestamente de nuestro trabajo y poder darle una vida digna a nuestros hijos.
Somos mayoría los que inventamos mil formas de sobrevivir con éxito ante unas cartas al Niño Jesús que superaban nuestro presupuesto y tratamos de lograr que, pese a ello, la ilusión de la navidad siguiera presente.
Somos mayoría los que no estrenaremos nada para recibir el 2016.
Somos mayoría quienes fuimos a votar el 6 de diciembre buscando que nuestra voz sea por fin oída y nuestros problemas atendidos por nuestras instituciones políticas.
Y, sea cual sea la opción política que hayamos escogido, somos mayoría quienes queremos que las diferencias políticas que existen entre nosotros sean resueltas de forma pacífica, buscando acuerdos entre los actores políticos, sociales y económicos que nos permitan construir un futuro de prosperidad.
Solo una minoría busca desconocer el mandato popular del 6D. Solo una minoría se beneficiará de una eventual confrontación.
La tarea que tenemos en frente es cómo hacer que esa voluntad de cambio y paz pueda organizarse y expresarse para evitar un conflicto que solo agravará nuestros problemas cotidianos.

Ese es el único propósito en mi lista para 2016 (y espero que Dios y el Diablo no se lo tomen como un chiste).