Un acceso
equitativo al sistema de enseñanza es importante para alcanzar una sociedad más
igualitaria: que sea el talento y la disposición personal lo que prediga el
éxito, y no cómo eran nuestros padres o dónde vivimos. Por ello resulta de interés
el estudio de las tasas de movilidad intergeneracional: ellas nos permiten conocer
cómo ha cambiado a lo largo del tiempo la influencia de las características del
hogar de origen sobre el logro educativo y laboral de las personas. En el
cuadro que acompaña este post mostramos las tasas de movilidad ascendente en
educación, comparando los resultados del Proyecto Pobreza en los años 1998 y
2008.
Espacio al margen de la corrección política donde se discute sobre sociología y, por supuesto, sobre la sociedad venezolana.
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lunes, 7 de julio de 2014
lunes, 21 de octubre de 2013
¿Hemos ganado en equidad de acceso a la educación de nuestros jóvenes?
La revisión
de nuestras estadísticas oficiales parece mostrar un panorama alentador sobre la situación educativa de los jóvenes, puesto
que reflejan una creciente inclusión de esta población en el sistema formal
de enseñanza. En el último decenio la tasa de asistencia escolar de
la población entre 15 y 19 años de edad ha crecido, incluso más rápidamente que en las décadas pasadas tal como se muestra en los datos censales a partir de 1961. Sin embargo, ¿es este indicador
suficiente para pensar que el acceso a la educación se ha hecho más
igualitario?
Para
responder a esta interrogante debemos abordar dos cuestiones. En primer lugar, si
esta mayor asistencia escolar se ha traducido en mayor logro educativo de los
jóvenes. Adicionalmente es necesario conocer si el logro educativo de los
jóvenes, medido de acuerdo al promedio de años aprobados ha
aumentado por igual para quienes provienen de diversos entornos socioeconómicos.
Con
respecto a la primera interrogante, durante el último decenio efectivamente se
ha registrado un incremento en el promedio de años de escolaridad aprobados por
la población de 15 a 24 años de edad, que pasó de 8 a 9,5 años. Pero al descomponer estas ganancias según sexo
y grupos de edad encontramos que para el grupo de 20 a 24 años el promedio de
escolaridad alcanzado está por debajo de la educación media completa (11 años
de escolaridad), por lo cual este aumento en el logro educativo sigue siendo insuficiente para las actuales demandas del mercado de trabajo.
Por último, es necesario verificar si hay diferencias en este logro educativo de este grupo de población de acuerdo con las características económicas y educativas del hogar de origen de nuestros jóvenes. El panorama resultante es aun más desalentador: en promedio, quienes tienen padres universitarios aprueban casi 3 años más de escolaridad que quienes provienen de familias con un un nivel de instrucción menor a los 6 años de primaria. Aunque aun hace falta realizar mayores cálculos para verificar la significación estadística de estas diferencias y el papel de otras posibles variables explicativas, parece claro que la política educativa bolivariana no ha logrado cambiar las desigualdades que han caracterizado a nuestro sistema de enseñanza.
miércoles, 3 de julio de 2013
Logros educativos y desigualdades regionales
En una entrada
anterior, presenté la movilidad educativa que registran las encuestas del
Proyecto Pobreza del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la
UCAB. Allí concluía que a pesar del aumento sostenido del nivel educativo de la
población venezolana era difícil pensar que hubo ganancias en equidad por la
creciente importancia de la educación privada como estrategia para aumentar el
nivel educativo de los hijos. Sin
embargo, otra dimensión importante de la desigualdad en el acceso a la
educación tiene que ver con la distribución espacial de las oportunidades, a lo
que dedico esta nueva entrada. Como podemos ver en el gráfico, entre los dos
años considerados ha crecido la población con educación superior en todos los
niveles de urbanización. Sin embargo, estas ganancias no han sido iguales en
nuestro territorio: mientras la población con educación superior aumentó 10
puntos en promedio, el incremento en Caracas y las grandes ciudades fue de 8 puntos, mientras que en las ciudades
intermedias y pequeñas alcanzó 12 y 14 puntos, respectivamente y en las
localidades de menos de diez mil habitantes, la población con educación superior
creció solo 7 puntos. El panorama educativo, por tanto ha cambiado, puesto que
las ciudades intermedias y pequeñas se han acercado a los valores de las
ciudades más importantes del país. Pero, ¿cómo entender la dimensión espacial
de la estratificación?
viernes, 14 de junio de 2013
El complejo rol de la educación en Venezuela: ¿ha generado mayor igualdad?
Intentar un balance de los efectos sobre la
equidad social de las políticas y programas que ha implantado el gobierno desde
el inicio del gobierno del Presidente Chávez puede ser complicado, tal como
discutí en un post
anterior. Mientras ha sido clara la orientación a generar nuevas redes de
servicios públicos orientados a la inclusión de los grupos de población que
habían estado tradicionalmente excluidos, hay ausencia de datos fiables para
evaluar el impacto de estas iniciativas sobre las condiciones de vida de la
población. Pero, al mismo tiempo, no se han efectuado cambios radicales en las
redes tradicionales de atención en salud y educación, que no habían alcanzado
sus objetivos de universalización. Una primera mirada sobre los cambios educativos
en la primera década del proceso revolucionario, parecerían mostrar un panorama
alentador, tal como se muestra en el gráfico inicial. Utilizando las bases de
datos de las dos rondas de encuesta del Proyecto Pobreza de la UCAB podemos
verificar que el nivel educativo de la población mayor de 18 años ha aumentado
durante el período considerado. ¿Pero es ello suficiente para asegurar que el
acceso a la educación es ahora más equitativo?
viernes, 2 de septiembre de 2011
¿Existe Ana María?
En un país como Venezuela, que ha sido declarado libre de analfabetismo, con un gran despliegue de programas sociales destinados a la población excluida del sistema escolar (las misiones educativas Robinson, Ribas y Sucre) y con unos indicadores educativos que nos muestran en la última década tasas brutas de escolaridad en educación básica superiores al 100%, parecería imposible conocer a una persona joven analfabeta. Pero ahí está Ana María.
viernes, 8 de julio de 2011
La persistencia de Susanita
Cuando se habla de embarazo adolescente se tiende a pensar que es un fenómeno que ocurre por un comportamiento sexual irresponsable y un desconocimiento de la anticoncepción. Programas de televisión como los reality shows de MTV exponen con detalle los casos de aquellas jóvenes que ven sus oportunidades truncadas por un embarazo no deseado. La pregunta es si esta es la situación mayoritaria en un país como el nuestro.
viernes, 17 de junio de 2011
Una tarea titánica
A veces pienso que los maestros han dejado de pensar que su oficio es tan importante, muy probablemente porque los valoramos poco y les pagamos mal. También porque ahora vivimos en un país urbano, donde hay abundancia de bienes de consumo, de tecnología. A lo mejor creemos que la tarea de transformar al país ya se cumplió.
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